La mentira aprendida IX

- Luís ¿Por qué me lo preguntas? -se levantó del sofá- siempre nos hemos querido como amigos. Últimamente, parece que nos estamos confundiendo bastante. - ¿Confundiendo? -Luís de incorporó y quedó delante de ella- ¿Llamas confundirnos a lo que compartimos en la Toscana y a tener una hija? Se quedó mirándolo a los ojos. Estaba... Leer más →

La mentira aprendida VIII

- Gabriel, por favor, toma asiento. El marqués Guzmán no había tardado mucho en aparecer por su casa. - ¿Cómo te encuentras mi querida Amelia? - Como un barril lleno a punto de estallar, la verdad -miró su vientre- tengo un poco de miedo. - No ayudó que te contara lo que le pasó a... Leer más →

La mentira aprendida VII

Guillermo corría felizmente delante suyo por uno de los senderos del parque. Habían pasado casi cinco meses desde el funeral y como cada tarde, paseaban por los jardines. Cuanto más lo observaba, más veía el parecido con Felipe. Por eso, ya no dudaba que fuera su hijo biológico. Su sobrino estaba aprendiendo a quererla y... Leer más →

La mentira aprendida VI

Luís dejó caer la carta de su esposa. Felipe había muerto. Era una noticia sorprendente, dado que cuando lo vio hacía unos meses, estaba bien. Pidió que le ensillaran el caballo y partió sin demora. Desde que Amelia se había ido, su vida se había hundido. Por mucho que trabajara de sol a sol junto... Leer más →

La mentira aprendida V

Luis no apareció en las dos siguientes semanas y el paso del tiempo, confirmó que esperaba un hijo. Los rayos del sol naciente se filtraban por los vidrios de la galería confiriendo a su pelo un maravilloso color cobrizo, ella descansaba relajada sobre uno de los sillones después de un episodio de terribles nauseas matutinas.... Leer más →

La mentira aprendida IV

El pacto tácito del que no hablaban, parecía funcionar. Cada noche, Luís entraba en su alcoba y la llevaba a cumbres nunca sospechadas de éxtasi con su cuerpo, después, dormían abrazados sin moverse ni un centímetro. Si antes le quería, ahora ardía de amor por él. Pero, las jornadas transcurrían y ninguna promesa de amor... Leer más →

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑